Los CBDCs como el Euro Digital son monedas digitales emitidas por bancos centrales que coexisten con las criptomonedas privadas sin sustituirlas. A nivel fiscal en España, los CBDCs tributan igual que el dinero fiat: no generan ganancia patrimonial por sí mismos, pero sí al intercambiarlos por cripto.
Hace unas semanas, me llamó Laura, una clienta que había tenido una semana infernal. Llevaba tres días sin dormir porque Hacienda le había pedido documentación de todas sus operaciones con cripto de los últimos cuatro años. Y lo peor: había estado comprando y vendiendo —según ella— «para hacer pruebas», sin saber que cada intercambio era un hecho imponible.
El lío de Laura con las criptos
Laura no era una inversora profesional. Trabaja en una tienda de ropa en Málaga y empezó con las criptomonedas en 2020, como muchos, por curiosidad. Metió 3.000 euros en Bitcoin, luego probó con Ethereum, después se apuntó a un par de airdrops que encontró en Telegram, y acabó haciendo staking de una altcoin que le prometía un 8% anual.
El problema: no llevaba ningún registro. Cero. Ni una hoja de Excel, ni una captura de pantalla, nada.
Cuando la AEAT le pidió la documentación, Laura se encontró con:
- 58 movimientos entre exchanges (Binance, Kraken, un DEX de Solana).
- 6 airdrops de tokens que ni recordaba haber recibido.
- 3 operaciones de staking con rewards que había vendido sin declarar.
- Y lo peor: 2 transferencias a su wallet personal que ella creía que no tributaban.
Laura pensaba que si no sacaba el dinero al banco, no tenía que declarar nada. Error típico.
La pesadilla de los airdrops
Uno de los airdrops que Laura recibió valía unos 1.200 euros en el momento de recibirlo. Lo vendió dos meses después por 800 euros. Ella pensaba que había perdido dinero. Pero Hacienda veía las cosas de otra forma: el airdrop tributa como ganancia patrimonial en el momento de recibirlo (1.200 euros a precio de mercado), y la venta posterior genera una pérdida patrimonial de 400 euros.
El resultado: tenía que declarar 1.200 euros de ganancia por el airdrop, y luego compensar los 400 de pérdida si tenía otras ganancias ese año o en los siguientes.
No sabía nada de esto. Y el plazo para rectificar su declaración ya había pasado para el primer año.
Cómo resolvimos el caso
En Solcrip nos sentamos con Laura y reconstruimos toda su actividad. Fue un trabajo tedioso: tuvimos que descargar históricos de transacciones de cada exchange, reconciliar fechas, buscar precios de mercado en cada momento.
Tres cosas clave que hicimos:
1. Reconstrucción de la trazabilidad
Identificamos cada depósito, cada retirada, cada swap. Diferenciamos lo que era movimiento entre wallets propios (no tributa) de lo que era permuta o venta (sí tributa).
2. Cálculo de ganancias y pérdidas
Para cada operación, calculamos el precio de adquisición y el de venta. Aplicamos los tipos del ahorro según los tramos:
- Por las ganancias de hasta 6.000 euros: al 19%.
- El resto hasta 50.000 euros: al 21%.
Laura había ganado unos 14.000 euros en total en esos cuatro años. No era una fortuna, pero la sanción por no declarar podía ser mucho mayor que lo que debía pagar.
3. Regularización con la AEAT
Preparamos una declaración complementaria para los ejercicios aún en plazo y un escrito explicando la situación para los años prescritos (que ya no se podían modificar, pero convenía documentarlo todo por si preguntaban).
La fiscalidad de DeFi es un terreno pantanoso. Si haces operaciones en protocolos descentralizados, la AEAT no tiene criterio claro. En el caso de Laura, el staking lo declaramos como ganancia patrimonial en el momento de recibir los rewards, valorados a precio de mercado. Fue la opción más conservadora y defendible.
El Euro Digital y los CBDCs: ¿cómo afectan a Laura?
Mientras resolvíamos su caso, Laura me preguntó si todo esto cambiaría con la llegada del Euro Digital. Es una pregunta recurrente.
La respuesta corta: no significativamente para la fiscalidad de cripto.
El Euro Digital es una moneda digital de banco central. Funciona como el efectivo, pero en formato digital. No es una criptomoneda en el sentido de Bitcoin o Ethereum. No tiene volatilidad, no minas ni haces staking, no puedes comprarlo para especular.
A efectos fiscales, usar Euro Digital es como usar euros normales. Pagas con él, recibes nóminas, transfieres dinero. No genera ganancias patrimoniales por sí mismo.
El impacto real de los CBDCs
Lo que sí puede cambiar es el contexto:
- Más trazabilidad: los CBDCs pueden hacer que todas las transacciones digitales sean más rastreables. Eso no es bueno ni malo para el inversor en cripto, pero sí significa que Hacienda tendrá más datos sobre los movimientos entre cripto y fiat.
- Desincentivo a usar cripto como moneda: si el Euro Digital es cómodo y gratuito, menos gente usará stablecoins o Bitcoin para pagar. Pero la inversión y especulación seguirán existiendo.
- No sustituye a las criptomonedas: son herramientas distintas. El Euro Digital es dinero del banco central. Bitcoin es dinero descentralizado. No compiten directamente.
Para mí, el Euro Digital es una solución a un problema que no existe. El sistema bancario actual ya permite transferencias instantáneas y pagos digitales. Pero los bancos centrales quieren tener el control directo de la moneda digital. Es una decisión política, no técnica.
Cómo afecta a la fiscalidad de Laura
Directamente, nada. Laura no tendrá que declarar cosas distintas por usar Euro Digital. Pero si en el futuro hace más operaciones entre cripto y Euro Digital, Hacienda tendrá un registro más claro de esas transacciones.
El consejo para Laura —y para cualquiera— es el mismo: lleva un registro ordenado de todas tus operaciones desde el día uno. No esperes a que Hacienda te pida papeles. Puedes consultar nuestros servicios de contabilidad y trazabilidad para más información.
Lo más complicado del caso
No fue calcular las ganancias. Fue lo que no sabíamos y tuvimos que investigar:
- Protocolos DeFi que ya no existen: Laura había usado un DEX de Solana que cerró. No había forma de descargar el histórico de transacciones. Tuvimos que reconstruirlo con los registros de su wallet y los precios históricos de CoinGecko.
- Airdrops sin valor claro: algunos tokens que recibió nunca tuvieron liquidez. ¿Cuánto valían en el momento de recibirlos? No hay precio de mercado. La AEAT no dice nada claro sobre esto.
Según la experiencia del sector, los casos de airdrops sin liquidez son un dolor de cabeza fiscal. No hay criterio unificado. Algunos asesores los declaran a valor cero; otros, al precio de la primera transacción en un DEX. Yo recomiendo documentar todo y optar por el criterio más conservador: declararlos al primer precio disponible, aunque sea bajo.
Resultados para Laura
Terminamos el proceso en tres semanas. Laura presentó las declaraciones complementarias y pagó unos 2.800 euros entre impuestos atrasados e intereses de demora. No hubo sanción porque se regularizó voluntariamente antes de que la AEAT emitiera una liquidación.
Pero el proceso la dejó tocada. Dice que no volverá a tocar una criptomoneda sin tener a alguien que le lleve los registros al día. Y tiene razón.
El problema de Laura no fue haber invertido en cripto. Fue hacerlo sin entender las reglas. Y las reglas, en España, son claras en lo básico y confusas en lo complejo. El Euro Digital no va a simplificar esto. Al contrario: más monedas digitales significan más tipos de transacciones y más casos grises que resolver.
¿Merece la pena liarse con cripto? Para mí, sí, si sabes lo que haces y llevas los papeles en orden. Si no, estás jugando con fuego. Y Hacienda tiene un extintor muy grande. Puedes consultar nuestros servicios de asesoría fiscal para más información sobre cómo gestionar tus inversiones en criptomonedas de manera segura y cumplir con tus obligaciones fiscales.



