La Digital Chamber, uno de los lobbies cripto más influyentes de Estados Unidos, ha demandado al estado de Illinois por su nuevo impuesto a las transacciones con activos digitales. El caso podría sentar un precedente sobre cómo se gravan las criptomonedas a nivel estatal y federal.

La Digital Chamber, uno de los lobbies cripto más influyentes de Estados Unidos, ha demandado al estado de Illinois por su nuevo impuesto a las transacciones con activos digitales. El caso podría sentar un precedente sobre cómo se gravan las criptomonedas a nivel estatal y federal.

El origen del conflicto

Illinois aprobó una ley que grava ciertas transacciones con criptomonedas como si fueran ingresos ordinarios, sin distinguir entre simples transferencias, pagos o ventas. Para los que llevamos años en esto, es un clásico: un gobierno ve movimiento de criptoactivos y lo trata todo como si fueran beneficios, sin entender que no todas las transacciones generan ganancias.

La Digital Chamber (conocida antes como Chamber of Digital Commerce) no se lo ha pensado dos veces. Han llevado el caso a los tribunales argumentando que el impuesto es inconstitucional porque viola la cláusula de comercio interestatal y la Cuarta Enmienda. Básicamente, dicen que Illinois está metiendo la mano donde no debe.

Dato clave

Según datos de la propia Digital Chamber, más de 40 estados de EE.UU. han introducido o considerado algún tipo de legislación sobre cripto en los últimos dos años, con un enfoque fiscal cada vez más agresivo.

Qué está en juego realmente

Para mí, esto va mucho más allá de un impuesto estatal. Lo que se está dirimiendo es quién tiene autoridad para gravar las cripto: los estados, el gobierno federal o ninguno. Si Illinois gana, verás a otros estados copiar el modelo. Si pierde, se frena una tendencia que llevaba tiempo gestándose.

El problema de fondo es que las criptomonedas no entran bien en las categorías fiscales tradicionales. No son divisas, no son valores, no son materias primas. Son otra cosa. Y cuando los legisladores intentan encajarlas en moldes viejos, salta todo por los aires.

Los argumentos de la demanda

La Digital Chamber se apoya en tres patas principales:

  • La cláusula de comercio: las transacciones cripto cruzan fronteras estatales constantemente. Illinois no puede gravar algo que ocurre en una blockchain distribuida globalmente.
  • Doble imposición: si gravas la transacción en Illinois y luego a nivel federal, estás penalizando al contribuyente dos veces por el mismo movimiento.
  • Falta de claridad: la ley no define bien qué es una transacción sujeta a impuesto, dejando margen para interpretaciones arbitrarias.

Implicaciones para España

Aquí es donde la cosa se pone interesante para nosotros. La batalla legal en Illinois no es un espectáculo lejano. La Agencia Tributaria española lleva años endureciendo su postura sobre cripto. En 2022, más de 100.000 contribuyentes declararon ingresos por criptomonedas, según la AEAT. Y el Modelo 721 (para quienes tienen cripto en el extranjero) es una muestra de que Hacienda va a por todas.

El caso de Illinois puede servir como test. Si los tribunales estadounidenses frenan este tipo de impuestos, otros países (incluido el nuestro) tendrán que replantearse su enfoque. Si no, veremos más leyes locales que intentan arañar lo que puedan.

Punto clave

Lo que pasa en EE.UU. suele marcar tendencia global en regulación financiera. Este caso no es una excepción.

Lo que necesita saber si esto te afecta

Si operas con criptomonedas desde España, el caso de Illinois no te afecta directamente, pero sí te da una pista de hacia dónde soplan los vientos regulatorios. La tendencia es clara: más impuestos, más declaraciones, más control. La única incógnita es si los tribunales pondrán límites.

No esperes a que la AEAT te reclame para ponerte al día. Si generas ganancias con cripto, revisa tu situación fiscal antes de que las leyes se endurezcan aún más. Y si la complejidad te supera, un especialista como Solcrip puede ayudarte con la declaración y la trazabilidad de tus operaciones.

¿Hasta qué punto estamos dispuestos a que los gobiernos graven cada movimiento en una blockchain? Porque si el modelo de Illinois se extiende, pronto cualquier transacción (incluso las que no generan beneficio) podría tener un coste fiscal.