Jack Dorsey lo ha vuelto a hacer. Su empresa Block, la que controla Square y Tidal, ha revelado que su propia herramienta de inteligencia artificial ya genera el 15% del código que escribe su equipo. No es una beta ni un experimento: es producción real, y está cambiando cómo trabajan los desarrolladores.
¿Qué significa esto para alguien que vive de las criptomonedas? Block no solo es la compañía de Twitter. Es la misma que apuesta fuerte por Bitcoin, que construye carteras de hardware y que intenta descentralizar los pagos. Que el 15% de su código venga de una máquina no es una curiosidad técnica: es una señal de hacia dónde va el sector.
Cómo funciona esto en la práctica
La herramienta de IA de Block no está haciendo milagros. No le pides que diseñe la arquitectura de un nuevo protocolo ni que reescriba un smart contract entero. Lo que hace es más aburrido, pero más poderoso: coge tareas repetitivas, patrones que los desarrolladores ya han escrito mil veces, y los genera automáticamente. Tests unitarios, funciones estándar, ajustes de sintaxis.
Para mí, lo interesante no es el 15% en sí. Cualquier empresa puede inflar esa cifra si cuenta como "código generado por IA" el autocompletado de Visual Studio. Lo relevante es que Block lo ha hecho público y lo ha cuantificado. Eso significa que tienen métricas, que lo miden, y que confían lo suficiente en la herramienta como para asumir el riesgo de que el código generado tenga bugs.
El 15% es sobre el total de código nuevo. No incluye refactorización ni código legacy. Según Block, la herramienta se entrena con sus propios repositorios internos, no con código público de Internet.
Contexto histórico: de los asistentes a los generadores
Hasta hace poco, la IA en desarrollo de software era Copilot de GitHub o los autocompletados básicos. Escribías una función y la IA te sugería la siguiente línea. Útil, pero limitado. Block ha ido un paso más allá: su herramienta no sugiere, genera. Le das una descripción de lo que necesitas y te devuelve el código completo, con tests y todo.
Esto no es nuevo en startups pequeñas, pero en una empresa del tamaño de Block, con millones de usuarios, productos financieros y regulaciones que cumplir, el salto es enorme. El código generado por IA tiene que pasar los mismos controles de calidad, seguridad y compliance que el escrito por humanos. Y parece que lo está haciendo.
Qué implica para el usuario de cripto en España
Aquí es donde la cosa se pone personal. Si usas criptomonedas, probablemente hayas interactuado con productos de Block sin saberlo: Cash App en Estados Unidos, Tidal, o las iniciativas de Bitcoin que Dorsey promueve constantemente. Que el 15% de su código venga de IA significa que las transacciones, los wallets y los sistemas de seguridad que usas están siendo escritos, en parte, por máquinas.
¿Es esto bueno o malo? Depende de cómo lo mires.
Por un lado, la IA puede detectar patrones de fraude que un humano tardaría semanas en encontrar. Puede generar código de seguridad más rápido y con menos errores humanos. Puede, en teoría, hacer que las plataformas sean más robustas.
Por otro lado, el código generado por IA tiene un problema: nadie sabe exactamente cómo ha llegado a esa solución. Las redes neuronales son cajas negras. Si un smart contract generado por IA tiene una vulnerabilidad, encontrar su origen puede ser un infierno. Y si ese contrato gestiona tus ahorros en cripto, el problema es tuyo.
La IA no reemplaza la responsabilidad del desarrollador. Solo cambia quién o qué escribe el primer borrador. La revisión humana sigue siendo el filtro final.
El elefante en la habitación: el compliance
Block opera en sectores regulados. Procesa pagos, maneja dinero de verdad, y en muchos países tiene que reportar a haciendas y bancos centrales. Que su código incluya un 15% de material generado por IA plantea preguntas que los reguladores aún no han respondido.
Si una transacción falla por un bug en código de IA, ¿quién responde? ¿El desarrollador que lo revisó, la empresa que entrenó el modelo, o el modelo mismo? Nadie lo sabe todavía. En España, donde Hacienda ya mira con lupa las criptomonedas, este tipo de preguntas van a estallar pronto.
No es que Block esté haciendo nada ilegal. Es que está abriendo camino, y los que vienen detrás van a tener que lidiar con un marco legal que no está preparado para un código que se escribe solo.
Lo que realmente cambia
Para mí, la noticia de Block no es el 15%. Es la admisión de que la IA ya no es una herramienta de apoyo, sino un miembro más del equipo de desarrollo. Y eso cambia la ecuación para cualquiera que invierta en cripto, use DeFi o tenga tokens.
Porque si el código que protege tus activos lo escribe una máquina, la confianza ya no recae solo en el equipo humano. Recae en los datos de entrenamiento, en los sesgos del modelo, en la calidad de los tests automáticos. Y eso, sinceramente, me preocupa menos que la alternativa (desarrolladores humanos que cometen errores todo el tiempo), pero me obliga a preguntarme algo que antes no me planteaba.
¿Confías más en un código escrito por una persona que puede equivocarse por cansancio, o en uno escrito por una IA que puede equivocarse porque su entrenamiento tenía un sesgo que nadie ha detectado?
Block ha elegido su respuesta. Tú tendrás que elegir la tuya la próxima vez que hagas una transacción.



