El primer NFT de la historia fueron los CryptoPunks, creados en junio de 2017 por Matt Hall y John Watkinson (Larva Labs). Eran 10.000 tokens ERC-721 que se regalaron a quien los reclamara pagando solo el gas. Hoy son piezas de coleccionista, y su existencia cambió para siempre la forma de entender la propiedad del arte digital.
El día que alguien decidió que un pixel podía tener dueño
1. El día que alguien decidió que un pixel podía tener dueño
Matt Hall y John Watkinson no buscaban revolucionar el mercado del arte. Trabajaban en Larva Labs, un pequeño estudio de software en Nueva York, y estaban experimentando con contratos inteligentes en Ethereum. El resultado fueron 10.000 caras pixeladas de 24x24 píxeles, generadas algorítmicamente, cada una con características distintas: gorras, pipas, gafas de sol, alienígenas, simios.
En junio de 2017 los publicaron. Y no los vendieron.
Los regalaron. Cualquiera con una wallet de Ethereum podía reclamar uno pagando únicamente el gas de la transacción. Se agotaron rápido, pero no instantáneamente. Hubo tiempo de sobra para hacerse con varios. La mayoría de la gente pasó de largo.
Para mí, esa es la parte más fascinante de toda la historia. El primer NFT no nació como producto financiero. Nació como experimento técnico, casi como una broma entre desarrolladores. Y esa broma hoy vale, en algunos casos, millones.
Los CryptoPunks son 10.000 tokens ERC-721 únicos. Se considera el primer proyecto NFT con propiedad verificable on-chain a gran escala.
Los CryptoPunks son 10.000 tokens ERC-721 únicos. Se considera el primer proyecto NFT con propiedad verificable on-chain a gran escala.
- ERC-721 es el estándar que permite que cada token sea único e irrepetible, a diferencia de los ERC-20, que son fungibles como las monedas.
- On-chain significa que el registro de propiedad vive en la blockchain, no en un servidor privado de una empresa.
¿Por qué importa esto hoy? Porque todo lo que vino después (Beeple, Bored Apes, el boom de 2021, el desplome posterior) se apoya en esa idea sencilla: un archivo digital puede tener un dueño demostrable sin necesidad de un intermediario central.
2. Cómo recrear la experiencia de aquellos pioneros (sin arruinarte)
Si quieres entender de verdad qué es un NFT, la mejor forma es hacer el ejercicio completo. No hace falta que gastes miles de euros. Con unos pocos puedes recorrer todo el proceso y aprender lo que ningún vídeo de YouTube te enseña.
Te lo explico paso a paso, como si estuvieras sentado a mi lado.
Paso 1: Prepara una wallet Ethereum
Descarga MetaMask (extensión de navegador o app móvil). Crea una cuenta nueva. Cuando te genere la frase semilla de 12 palabras, escríbela en papel.
Aquí es donde la mayoría se atasca, y no por dificultad técnica. Se atasca por pereza. Guarda la frase en una nota del móvil, en un correo a sí mismo, en una captura de pantalla. Y luego llora cuando le roban la wallet.
- Nunca hagas una foto de la frase semilla.
- Nunca la pegues en un chat.
- Nunca la subas a la nube.
Esto parece una paranoia de cripto bro. No lo es. Es lo mínimo.
Una vez tengas la wallet, añade una cantidad pequeña de ETH para pagar el gas (la comisión de red). Con el equivalente a unos pocos euros tienes suficiente para empezar. La cantidad exacta depende del precio de ETH y de la congestión de la red ese día, así que consulta el coste antes de mover nada.
Paso 2: Explora un marketplace y observa antes de comprar
Entra en OpenSea o cualquier marketplace de NFTs y busca “CryptoPunks”. Vas a ver precios que te van a marear. Algunos punks se han vendido por cientos de miles de dólares; unos pocos, por millones.
No compres todavía. Solo mira.
Fíjate en la interfaz, en cómo se muestran las colecciones, en las comisiones que aparecen antes de confirmar. Familiarizarte con esto te ahorra errores caros después.
Comprar un NFT sin entender antes la interfaz del marketplace es como firmar un contrato sin leerlo. Puede salir bien. Normalmente no sale bien.
Paso 3: Compra algo barato de verdad
Busca una colección con precios bajos, de esas que tienen miles de unidades y poca demanda. El objetivo no es invertir, es aprender. Vas a gastar poco y vas a quedarte con la experiencia.
Cuando hagas clic en “comprar”, el marketplace te pedirá confirmar la transacción en MetaMask. Ahí verás el precio del NFT más el gas. Confirma. Espera entre unos segundos y un par de minutos según la red.
Un aviso honesto: a veces el gas se dispara en momentos de mucha actividad. Si estás comprando un NFT de veinte euros y el gas te cuesta otros veinte, la operación deja de tener sentido. Espera a un momento más tranquilo o usa una red con comisiones más bajas si el marketplace lo permite.
Paso 4: Documenta la operación como si te fuera a inspeccionar Hacienda
Porque en España, técnicamente, te puede inspeccionar.
Aquí viene la parte que casi nadie te cuenta cuando te vende la moto de los NFTs. Cada compra, cada venta, cada permuta es un evento fiscal. Y en el momento en que cambies ese NFT por ETH, por euros o por otro NFT, estás realizando una permuta sujeta a tributación.
- Anota la fecha exacta.
- Anota el precio en euros en el momento de la operación.
- Guarda la dirección de la wallet y el hash de la transacción.
- Conserva el justificante del marketplace.
Las ganancias patrimoniales por venta o permuta de criptoactivos tributan en la base del ahorro con estos tramos: 19 % hasta 6.000 €, 21 % entre 6.000 € y 50.000 €, 23 % entre 50.000 € y 200.000 €, 27 % entre 200.000 € y 300.000 €, y 28 % a partir de 300.000 €.
Y si tienes más de 50.000 € en criptomonedas en exchanges extranjeros a 31 de diciembre, toca presentar el Modelo 721.
Todo esto suena pesado. Lo es. Pero son diez minutos al mes si llevas un registro ordenado desde el principio. Si lo dejas para el año siguiente, se convierte en un infierno.
La fiscalidad de DeFi y de ciertos NFTs (especialmente los que generan regalías o los vinculados a protocolos complejos) está en zona gris y requiere asesoramiento profesional caso por caso. Si tu volumen es relevante, tiene sentido apoyarse en especialistas como los de informes fiscales, que trabajan precisamente trazabilidad, informes fiscales y declaración de cripto desde Almería.
3. Los hitos que llevaron los NFTs del nicho al mainstream
- 2017: aparecen los CryptoPunks y, poco después, los CryptoKitties, que colapsaron la red Ethereum de tanto uso. Ese colapso fue la primera señal pública de que los NFTs podían mover masas.
- 2018-2020: años de silencio. El mercado existía, pero era residual. Los coleccionistas seguían ahí, construyendo.
- Marzo de 2021: Beeple vende “Everydays: The First 5000 Days” en Christie's. La cifra exacta la tienes en cualquier crónica de la época, y fue lo bastante alta como para que los medios generalistas empezaran a hablar de NFTs sin sonrojarse.
- 2021-2022: explosión total. Colecciones como Bored Apes, ventas millonarias, celebridades comprando, marcas registrando colecciones. Y también estafas por todas partes.
- 2023 en adelante: corrección fuerte. El hype se enfría, pero la tecnología se queda y se integra en otros sectores: gaming, ticketing, identidad digital.
La lección que saco de ese recorrido es que el ciclo de hype casi nunca refleja el valor real de la tecnología subyacente. Cuando todo el mundo habla de algo, probablemente ya es tarde para la fase fácil. Cuando nadie habla de ello, quizá sea el momento de mirar.
4. Lo que nadie te dice sobre los NFTs (y deberías saber antes de comprar)
- Volatilidad extrema. Un NFT que hoy vale miles puede valer cero en tres meses. No hay suelo. No hay dividendos. No hay flujo de caja.
- Liquidez limitada. A diferencia de una acción, no siempre hay comprador. Puedes quedarte atrapado con una pieza que nadie quiere.
- Riesgo de estafa. Contratos falsos, marketplaces clonados, phishing por Discord. El sector cripto en general y los NFTs en particular atraen a mucho aprovechado.
- Riesgo regulatorio. La normativa evoluciona. Hoy un NFT es tratado de una manera; mañana puede serlo de otra. Y la AEAT no se caracteriza por la claridad en estos temas.
Si aún así quieres participar, mi consejo es el de siempre: empieza pequeño, aprende el proceso completo con una pieza barata y no metas dinero que no puedas permitirte perder. El conocimiento que adquirirás vale más que la pieza en sí.
5. Preguntas que me hacen cada semana sobre NFTs y cripto
¿Puedo crear mi propio NFT? Sí, y es más fácil de lo que parece. Pero crear no es lo difícil. Lo difícil es que alguien lo compre.
¿Los NFTs son una burbuja? Algunos sí. Otros no. Como en cualquier mercado, hay activos con valor real y activos que solo existen por el hype. Distinguirlos requiere criterio, no titulares.
¿Hacienda sabe que tengo NFTs? Sabe lo que declaras. Y cada vez tiene más herramientas para cruzar información. Si tienes dudas sobre tu situación concreta, consulta con un asesor fiscal especializado antes de que sea Hacienda quien te lo explique.
¿Merece la pena entrar ahora? Depende de por qué entres. Si es para hacerte rico rápido, casi seguro que no. Si es para entender una tecnología que va a seguir ahí, cualquier momento es bueno.
La pregunta que de verdad importa no es si los NFTs van a subir o bajar. Es si entiendes lo que estás comprando cuando pagas por un token que apunta a un archivo que vive en algún servidor. Porque si no lo entiendes, da igual el precio de entrada: vas a salir mal.



