Solana y Ethereum son dos de las redes más importantes del ecosistema cripto, pero responden a filosofías opuestas. Ethereum prioriza la descentralización y la seguridad con un ecosistema enorme; Solana apuesta por velocidad y costes mínimos a costa de cierta centralización. Tu elección depende de qué valores priorices, pero también de si hablamos de invertir o de construir.
Un momento. Antes de que pienses que esto es otro artículo técnico aburrido, déjame contarte la historia de Alejandro. Un inversor que conocí en Almería y que estuvo a punto de liarla parda. No por no saber, sino por saber demasiado de una cosa y nada de la otra.
El problema: demasiada cripto, poca claridad
Alejandro no era un novato. Llevaba desde 2020 comprando y vendiendo en varios exchanges. Tenía un poco de todo: BTC, algo de ETH y una parte de su cartera en SOL, atraído por esa narrativa de "matar a Ethereum" y por las comisiones que te hacían sentir rico. También había probado un par de DApps en Solana para hacer yield farming en un proyecto que alguien le recomendó. Y ahí empezó todo.
Mira, el problema de Alejandro no era que no tuviera dinero. El problema era que no tenía ni idea de qué activos estaban en qué red y qué operaciones había hecho. Tenía un Excel que dejó de actualizar en abril. Tenía tokens envueltos (wrapped), había hecho swaps de SOL a un token meme y de vuelta, y tenía unos cuantos airdrops de un proyecto que colapsó.
Yo lo veo todos los días. El 90% de los problemas fiscales no vienen de gente que quiere defraudar. Vienen de gente que no entiende que cada swap, cada venta y cada airdrop tiene consecuencias en tu declaración. Para más información sobre cómo gestionar tus declaraciones de criptomonedas, puedes visitar nuestra sección de declaración de renta y modelo 721.
La solución (o por qué el Excel era una bomba de relojería)
Cuando vino a verme, me enseñó su Excel. Bueno, "su Excel" es un decir. Eran tres pestañas en las que las columnas ni siquiera coincidían. Le pregunté cuántas operaciones había hecho en 2024 y me dijo que "muchas". Eso es como decir que tienes "algunas deudas". Puede ser poco o puede ser tu ruina.
Lo primero que hicimos fue reconstruir toda la trazabilidad. Para eso hay que ir operación por operación. Me da igual que sean 50 o 500. Token a token, coste a coste. Nuestra contabilidad y trazabilidad pueden ayudarte a mantener tus operaciones organizadas.
En el caso de Alejandro, encontramos varias cosas divertidas:
- Swaps dentro de Solana: los había hecho todos en plataformas de exchange descentralizado, así que eran operaciones que no se ven en tu wallet de forma intuitiva. Tenía que ir bloque mirando el historial en el explorador de bloques. Paciencia china.
- Un airdrop de 2023: le regalaron unos tokens que valían una pasta cuando los recibió. No los vendió. Pero ojo, esto es importante. Los airdrops tributan como ganancia patrimonial en el momento en que los recibes, valorados al precio en ese instante. No cuando los vendas (aunque esa segunda venta también va a tributar).
- Pérdidas de un proyecto que fue un rug pull: que conste en acta que perderse una parte de la cartera por una estafa no es deducible automáticamente. Tuve que explicarle que, para que Hacienda lo considere pérdida patrimonial, necesitamos demostrar que hubo una permuta o venta. A veces no puedes, y ahí tienes que mirar opciones legales. Nuestro servicio de peritaje en estafas puede ayudarte a navegar estas situaciones.
- Y la joya de la corona: tenía apuntes sueltos en un papel. Sí, en un papel. Me dijo "mi mujer tenía razón, tenía que haber llevado una contabilidad". Después de varios cafés y de alguna noche dándole vueltas, conseguimos cuadrar todo.
Si tienes más de 50.000€ en exchanges extranjeros a 31 de diciembre, estás obligado a presentar el Modelo 721. No es una opción. Y no, no es lo mismo que declarar las ganancias. Son dos cosas distintas.
La parte más complicada no fue cuadrar las bases, que también. Fue valorar los airdrops y justificar las pérdidas de los proyectos que colapsaron. Hacienda no se fía de un "me lo estafaron". Hace falta un informe pericial. Aquí es donde la experiencia se nota. Nuestros informes fiscales pueden ayudarte a navegar estas situaciones complejas.
¿Redes distintas, problemas distintos?
Ahora, volviendo al título del artículo. ¿Por qué importa la diferencia entre Solana y Ethereum desde el punto de vista fiscal? Porque el volumen de operaciones, las comisiones y la naturaleza de los tokens son radicalmente distintos.
En Solana, las comisiones son ridículamente bajas. Esto tiene un efecto perverso: la gente opera diez veces más de lo que operaría en Ethereum. Más operaciones = más swaps = más hechos imponibles. Y si no lo llevas todo anotado, es un polvorín.
En Ethereum, las comisiones te disuaden de mover el dinero constantemente. Pero cuando lo mueves, el importe suele ser más grande. Y las DeFi en Ethereum (staking, liquidez) tienen una fiscalidad que sigue en zona gris.
Mira, te cuento algo que aprendí con los años. La gente entiende perfectamente el concepto de "comprar y vender". Lo que no entiende es que cambiar ETH por USDC, o SOL por un memecoin, es exactamente lo mismo fisco. Es una permuta. Punto.
Mover cripto entre tus propias wallets no tributa. Hacer un swap de SOL a ETH sí tributa. Esa línea roja es la que separa al que duerme tranquilo del que se agarra a la botella de agua durante la declaración.
Resultados: lo que salió bien y lo que no
Al final, conseguimos que Alejandro tuviera una contabilidad limpia. Su declaración se presentó con un resultado que no le hizo gracia, pero le expliqué que podía compensar las pérdidas con ganancias de los cuatro próximos ejercicios. No todo es pagar; a veces es esperar.
Lo que más le sorprendió fue la diferencia entre el trabajo en cada red. En Ethereum, el historial era más sencillo de rastrear porque cada operación era significativa. En Solana, había 43 swaps hechos en un día de aburrimiento. Cuarenta y tres. Mientras hacía la reparación de la moto, móvil en mano. Me enseñó el ticket de la gasolinera de ese día como si fuera una coartada.
Otro punto interesante: en Ethereum, la infraestructura de herramientas de análisis fiscal es más madura. Programas que conectan tu wallet y te generan informes. En Solana, la cosa es más artesanal. Y no te digo nada del blockchain de Solana y las caídas históricas que ha sufrido; algunos bloques son difíciles de interpretar si no sabes lo que buscas.
Para mí, lo más frustrante fue el tema de las cuentas asociadas. Si no conoces el sistema de cuentas asociadas de Solana (tienes una cuenta por cada tipo de token, salvo que actives la cuenta asociada estatal), es muy fácil perder el rastro de una parte de tus activos. Puedes pensar que has vendido todo y quedarte con restos en cuentas que has olvidado. Y esos restos, cuando los tocas, generan otra operación.
La lección (y sobra la moraleja)
Alejandro salió del trance con dos conclusiones. Primero, que no iba a tocar nada más de manera impulsiva. Segundo, que la educación va antes que la rentabilidad. Se quedó asombrado de que la AEAT no exija un formulario estándar para cripto, como sí hace con las acciones, y que la carga de generar tu propio informe recaiga sobre ti.
Para mí, la clave de todo es entender que Solana y Ethereum no son enemigos, son cosas distintas para objetivos distintos. Quien quiere velocidad y experimentar sin pagar comisiones, está en Solana. Quien quiere seguridad y un ecosistema consolidado, en Ethereum. Pero da igual dónde estés, porque la obligación fiscal no entiende de blockchains.
Sobre la fiscalidad de DeFi, no me canso de repetirlo: es una zona gris. Si tu operativa va más allá de comprar, mantener y vender, necesitas asesoramiento profesional caso por caso. No vale el foro de Telegram que te dice "haz esto y ya está". Lo digo siempre: invertir es fácil, llevarlo limpio es otro deporte. Nuestra asesoría fiscal puede ayudarte a navegar estas complejidades.
Alejandro sigue invirtiendo, por supuesto. Ahora lleva un registro y se lo piensa dos veces antes de hacer ese swap que le va a crear un quebradero de cabeza dentro de un año. Aprendió que el mercado no te hace rico, te hace más lista o te hace más pobre. Y que la información es el único activo que no tiene volatilidad. Si estás empezando, puedes visitar nuestra sección de empezar para obtener más información sobre cómo comenzar tu camino en el mundo de las criptomonedas.



