El modelo stock-to-flow (S2F) de Bitcoin, popularizado por el analista PlanB, sugiere una correlación directa entre la escasez del activo y su precio futuro. Sin embargo, datos de CoinGecko muestran que Bitcoin ha corregido más de un 70% desde su máximo histórico de 2021, precisamente cuando el modelo predecía precios de seis cifras. La realidad es que el S2F es una herramienta de análisis, no una bola de cristal.

El stock-to-flow es brillantemente simple. Coge la escasez, la mecaniza y la convierte en una línea recta hacia arriba. Bitcoin tiene un stock circulante de unos 19,5 millones de monedas. Su flow anual son los nuevos bitcoins minados, que tras el halving de 2024 son unos 164.000 aproximadamente. La relación es de 120 (redondeando). Según PlanB, eso debería disparar el precio a cifras que harían palidecer a cualquier banquero central.

Pero la escasez no es el único motor de un mercado. ¿O acaso un diamante del tamaño de un puño vale lo mismo que uno del tamaño de un coche solo porque escasea? No. El precio lo determina la oferta Y la demanda. Y la demanda es caprichosa, emocional y, a veces, irracional.

¿Por qué el stock-to-flow genera tanto ruido?

El modelo S2F asume que la demanda seguirá el patrón histórico. Pero es como conducir mirando solo por el retrovisor. ¿Qué pasa si un gobierno prohíbe el trading? ¿O si surge una tecnología que hace que Bitcoin parezca un fax en un mundo de WhatsApp? El modelo no lo sabe. No puede saberlo. Es un modelo de oferta pura.

Un cliente vino a la oficina de Solcrip el año pasado. Estaba eufórico. Había visto un gráfico del S2F que pintaba Bitcoin a 100.000 dólares para finales de 2021. Compró en 60.000. Luego vino el invierno cripto y perdió más de la mitad de su inversión. No es que el modelo estuviera equivocado del todo. Es que él lo interpretó como una profecía autocumplida.

El stock-to-flow es un modelo de escasez. No es un modelo de mercado. El mercado incluye pánico, regulación, noticias y, sobre todo, liquidez.

La trampa de la predictibilidad

A muchos inversores les encanta el S2F porque les da una falsa sensación de control. Te dice que si esperas lo suficiente, ganarás. Y en el largo plazo, quizá tenga razón. Pero el largo plazo en cripto... ¿son 4 años? ¿10 años? Mientras esperas, puedes ver cómo tu cartera se reduce un 80% y vender por pánico justo antes del próximo halving.

La predicción perfecta no existe en finanzas. Ni en Bitcoin. Y quien te diga que ha encontrado la fórmula mágica, probablemente te está vendiendo un curso o un servicio de señales.

¿Qué dice la evidencia empírica?

El S2F funcionó razonablemente bien entre 2012 y 2020. Pero desde 2021, los desvíos han sido masivos. El modelo predecía precios que no se materializaron. Algunos analistas, como el propio PlanB, han ido ajustando sus predicciones. Pero un modelo que requiere ajustes constantes para que los datos encajen... ¿es un modelo o una excusa?

Yo creo que es una mezcla. Es útil para entender el concepto de escasez programada, que es la base de Bitcoin. Pero pretender que te diga el precio del próximo mes es como usar un mapa del siglo XVIII para navegar por el estrecho de Gibraltar hoy. Las corrientes han cambiado.

Dato clave

Según datos de Glassnode, la correlación entre el S2F y el precio real de Bitcoin ha caído por debajo de 0,5 desde 2022, muy lejos del 0,95 que mostraba en ciclos anteriores.

Entonces, ¿lo tiramos a la basura?

No. No seas tan radical. El S2F tiene valor como herramienta conceptual. Te recuerda que Bitcoin es un activo deflacionario, que su emisión es predecible y que cada 4 años se vuelve más escaso. Eso es importante. Pero no es suficiente.

Úsalo como una brújula, no como un GPS. Te dice una dirección general (hacia arriba en horizontes muy largos), pero no te da coordenadas exactas. Si basas tu estrategia fiscal o de inversión solo en el S2F, estás jugando con fuego.

Lo que realmente importa para tu bolsillo

Aquí va mi opinión sin filtro: predecir el precio de Bitcoin es una pérdida de tiempo. Lo que realmente importa es tu estrategia de entrada y salida, tu gestión del riesgo y, sobre todo, tu fiscalidad. Porque da igual que aciertes con el precio si luego Hacienda te reclama un pico por no declarar bien.

Un cliente me dijo una vez: "Si el S2F dice que Bitcoin valdrá 500.000 en 2025, no me preocupo por declarar ahora". Grave error. Las ganancias no realizadas no tributan, pero cada permuta, cada venta, cada airdrop... sí. Y el modelo no te salva de una sanción. En Solcrip podemos ayudarte a entender cómo declarar tus ganancias en criptomonedas de manera correcta.

Ejemplo real

Imagina que compras Bitcoin, lo vendes en un exchange extranjero y no declaras el modelo 721 si tienes más de 50.000€. El S2F no te va a defender ante la AEAT. Necesitas trazabilidad y un informe fiscal hecho por quien sabe.

Mi conclusión personal (sin rodeos)

El stock-to-flow es elegante, simple y pedagógico. Pero como modelo predictivo, cojea. Y cojea mucho. No cometas el error de confundir una correlación histórica con una causalidad futura. El mercado de criptomonedas es demasiado joven, demasiado volátil y demasiado humano para dejarse encerrar en una fórmula.

Si quieres invertir en Bitcoin, hazlo. Pero hazlo con los ojos abiertos. Estudia el S2F, entiéndelo, pero también mira la adopción institucional, la regulación global, el sentimiento de mercado y, por supuesto, tu situación fiscal personal. Y si tienes dudas sobre cómo declarar todo esto... en Solcrip estamos aquí para ayudarte.