¿Sabías que mover criptomonedas entre tus propias wallets no genera ningún hecho imponible para Hacienda? Esta es una de las confusiones más comunes entre inversores, y la que le costó un disgusto a un conocido. Hablando con Carlos, que lleva invirtiendo en cripto desde 2017, me contaba que el mercado de futuros es el gran desconocido para la mayoría. No es un producto complejo per se, pero la falta de comprensión sobre cómo funciona realmente puede llevarte a errores muy caros. Lo que me sorprendió fue que, según Carlos, la mayoría de la gente oye "futuros" y piensa en apuestas altísimas, cuando en realidad pueden ser una herramienta de gestión de riesgo, algo que nadie te cuenta en los tutoriales de YouTube.

El mercado de futuros de criptomonedas permite comprar o vender un activo a un precio fijado hoy pero con liquidación futura. Esto no es lo mismo que comprar la cripto directamente. Se usa tanto para especular como para cubrir posiciones, y su fiscalidad en España (como permuta o venta) puede activar la tributación en la base del ahorro.

Lo básico: no compras la cripto, compras un contrato.

El mercado de futuros de criptomonedas permite a los inversores comprar o vender contratos de criptomonedas a un precio fijo en una fecha futura. Esto significa que, en lugar de tener la criptomoneda en tu cartera, tienes un acuerdo. Un contrato que te da derecho (u obligación) de recibir o entregar el activo en una fecha específica. Nadie habla de esto, pero es crucial entender que los futuros de criptomonedas pueden ser utilizados tanto para especular sobre el precio de la criptomoneda como para cubrir posiciones en la cartera. Carlos me lo explicó muy claro: "Si tienes 1 BTC y piensas que va a bajar en tres meses, puedes vender un futuro. Si baja, ganas con el futuro lo que pierdes con tu BTC. Si sube, pierdes con el futuro pero ganas con tu BTC. Es un seguro, no una apuesta".

Lo interesante es que no necesitas tener el activo subyacente para operar futuros. Puedes tomar una posición corta (apostar a que baje) sin tener nada que vender. Y al revés, tomar una posición larga (apostar a que suba) sin tener que comprar la cripto. Eso sí, el apalancamiento que ofrecen muchos exchanges puede multiplicar tanto las ganancias como las pérdidas. Carlos lo resumió con una frase que no olvido: "El apalancamiento es como el fuego: bien usado calienta tu casa, mal usado te la quema".

Riesgos y oportunidades: la visión de Carlos

Carlos me explicó que los futuros de criptomonedas conllevan un alto nivel de riesgo, ya que los precios de las criptomonedas pueden ser muy volátiles. Sin embargo, también ofrecen la oportunidad de obtener beneficios significativos si se invierte correctamente. Lo que me pareció interesante es que los inversores pueden utilizar los futuros de criptomonedas para cubrir posiciones en su cartera y reducir el riesgo. Por ejemplo, si un inversor tiene una posición larga en una criptomoneda, puede vender un contrato de futuros para cubrir su posición y reducir su exposición al riesgo.

Pero Carlos fue más allá. Me contó que el verdadero riesgo no es la volatilidad del mercado, sino la falta de educación. "La gente se mete con apalancamiento 50x sin saber qué es una liquidación. Creen que van a ganar dinero fácil. Y luego resulta que en una hora pierden todo". Y tiene razón. En mi experiencia, la mayoría de los que pierden con futuros no lo hacen por mala suerte, sino por no entender el mecanismo de apalancamiento y las tasas de financiación. Son productos que requieren un seguimiento constante. No son para dejarlos "ahí" y olvidarte.

Punto clave

Los futuros no son una inversión pasiva. Requieren monitorización constante. Si no puedes dedicar tiempo al día a gestionar posiciones, mejor quédate con la cripto al contado.

La fiscalidad: el gran agujero negro

Aquí viene lo que nadie te cuenta en los cursos de trading. La fiscalidad de los futuros de criptomonedas en España es un terreno pantanoso. No es lo mismo que comprar y vender al contado. Cuando cierras un contrato de futuros, estás realizando una permuta o venta. Es decir, se genera una ganancia o pérdida patrimonial que tributa en la base del ahorro. Los tipos son los que ya conoces: 19% hasta 6.000€, 21% de 6.000 a 50.000€, 23% de 50.000 a 200.000€, 27% de 200.000 a 300.000€ y 28% a partir de 300.000€.

Pero hay un matiz que Carlos me señaló. Cuando operas futuros perpetuos (los más comunes en exchanges como Binance o Bybit), cada vez que pagas o recibes una tasa de financiación, eso también podría tener implicaciones fiscales. La AEAT no se ha pronunciado de forma clara al respecto. Algunos asesores lo tratan como gasto deducible, otros como una permuta más. Yo no me atrevo a darte una respuesta categórica. Cada caso es un mundo. Lo que sí te digo es que no lo dejes para el año siguiente. La fiscalidad de DeFi está en zona gris y requiere asesoramiento profesional caso por caso. Si tienes posiciones abiertas que cruzan el 31 de diciembre, el valor de mercado a esa fecha puede ser relevante para tu declaración.

Dato clave

Una parte significativa de los inversores que he conocido no declaran correctamente sus operaciones con futuros perpetuos. El problema suele ser la falta de informes detallados de los exchanges y la complejidad de calcular el coste de adquisición cuando hay apalancamiento y comisiones de por medio.

Lo que nadie te dice sobre los futuros

Creo que lo más valioso que saqué de mi conversación con Carlos no fue técnico, sino psicológico. Me dijo: "El problema de los futuros no es el mercado, eres tú". Y tiene razón. Es fácil ver charts y calcular riesgos en teoría. Otra cosa es cuando estás en una posición corta con apalancamiento y el precio sube un 10% en cinco minutos. El pánico te hace tomar decisiones irracionales.

Los futuros de criptomonedas son una herramienta legítima. Pero no son para todos. Si no tienes un plan, si no sabes exactamente cuánto estás arriesgando y qué harás si el mercado se mueve en tu contra, mejor no tocar. Y si decides hacerlo, al menos entiende cómo tributa cada operación. Porque si pierdes dinero y encima Hacienda te reclama por no declarar bien, la cosa se pone fea.

Si necesitas ayuda con la declaración de la renta o con la asesoría fiscal para tus operaciones con criptomonedas, no dudes en contactarnos. En Solcrip podemos ayudarte a navegar por el complejo mundo de la fiscalidad de las criptomonedas.