La tokenización de activos reales (RWA) permite convertir bienes físicos como inmuebles, arte o materias primas en tokens digitales en una blockchain. Empresas como BlackRock y Franklin Templeton han entrado en este mercado. El valor total bloqueado en RWA creció significativamente en 2024.
Carlos Gómez llevaba 15 años como CFO de GreenInvest, una gestora inmobiliaria de tamaño medio en Madrid. Su portafolio eran 10 edificios de oficinas en el centro de la ciudad. Valor total de 50 millones de euros. Bonita cifra sobre el papel.
El problema llegó en enero de 2024. GreenInvest necesitaba 10 millones para cerrar la compra de un nuevo desarrollo en el Paseo de la Castellana. La financiación bancaria estaba complicada. Los tipos de interés seguían altos. Vender uno de los edificios era posible, claro. Pero Carlos sabía que vender en ese momento era mal negocio: el mercado de oficinas estaba deprimido por el auge del teletrabajo. Vender ahora era regalar.
Necesitaba liquidez sin perder el control de la cartera. Eso no existe, le decían sus colegas. Hasta que un amigo inversor le mencionó la tokenización. Para más información sobre la tokenización de activos y su aplicación en la gestión de carteras, puedes visitar nuestro sitio web y consultar nuestros servicios de asesoría fiscal.
El día que Carlos dejó de dormir
Carlos Gómez llevaba 15 años como CFO de GreenInvest, una gestora inmobiliaria de tamaño medio en Madrid. Su portafolio eran 10 edificios de oficinas en el centro de la ciudad. Valor total de 50 millones de euros. Bonita cifra sobre el papel.
El problema llegó en enero de 2024. GreenInvest necesitaba 10 millones para cerrar la compra de un nuevo desarrollo en el Paseo de la Castellana. La financiación bancaria estaba complicada. Los tipos de interés seguían altos. Vender uno de los edificios era posible, claro. Pero Carlos sabía que vender en ese momento era mal negocio: el mercado de oficinas estaba deprimido por el auge del teletrabajo. Vender ahora era regalar.
¿Tokenización de qué?
Vale, vamos al grano. Tokenizar un activo real es emitir tokens digitales que representan propiedad fraccionada de ese activo. Piensa en una escritura de propiedad, pero digital y partida en pedazos. En lugar de un solo dueño para un edificio de 5 millones, puedes tener 500 inversores con tokens que representan 10.000 euros cada uno.
La primera reacción de Carlos fue escéptica. Cripto, blockchain, tokens... sonaba a burbuja de 2021. Pero cuando empezó a investigar, vio que no eran startups sin nombre. BlackRock, el gestor de activos más grande del mundo, había lanzado un fondo tokenizado. Franklin Templeton también. El mercado de bonos del Tesoro de EE.UU. tokenizado había superado los 1.000 millones de dólares en 2024.
Según el informe de CoinGecko de octubre 2024, el mercado de RWA tokenizados creció un 20% interanual, liderado por bonos del Tesoro tokenizados y crédito privado.
La pregunta era otra: ¿servía esto para el problema de Carlos? Él no quería tokenizar bonos. Quería tokenizar edificios de oficinas en Madrid.
La solución y el lío regulatorio
GreenInvest decidió tokenizar el 20% de su cartera de bienes raíces. Es decir, emitir tokens por 10 millones de euros respaldados por una participación en los 10 edificios.
Suena sencillo. No lo fue. El primer obstáculo fue legal. En España, los tokens que representan propiedad de un activo subyacente pueden considerarse valores negociables según la Ley del Mercado de Valores. Eso implicaba tener que elaborar un folleto informativo, registrarlo en la CNMV y cumplir con toda la normativa MiFID II. Carlos había subestimado completamente la complejidad.
Buscaron asesoramiento externo. Un amigo de un amigo les recomendó a Solcrip, una asesoría especializada en criptomonedas en Almería. No estaban acostumbrados a trabajar con asesores fiscales de cripto, pero la empresa tenía experiencia en tokenización de inmuebles y conocía bien el laberinto regulatorio español.
No asumas que tokenizar es lo mismo que crear un NFT para venderlo en OpenSea. La tokenización de activos reales con fines de inversión está sujeta a la misma regulación que cualquier otro valor financiero.
El proceso duró casi 5 meses. Tuvieron que estructurar el vehículo de inversión como un fondo de titulización, con un custodio independiente, un auditor externo y un compliance officer. Los tokens se emitieron en una blockchain privada (por temas de privacidad y costes de gas), pero con puente a una pública para dar liquidez en exchanges descentralizados.
Los inversores fueron una mezcla:
- Fondos institucionales pequeños (2-3 millones)
- Family offices (otros 2-3 millones)
- Inversores particulares acreditados (el resto)
Lo que nadie te cuenta de la volatilidad
El token se llamó GIV10 y se lanzó en mayo de 2024. La suscripción se cubrió en 3 semanas. Carlos respiró aliviado. GreenInvest tenía los 10 millones, los edificios seguían en su balance, y los inversores tenían un activo líquido. Éxito.
Pero entonces pasó lo inesperado. En junio de 2024, Bitcoin corrigió un 15% en dos semanas. No tenía relación directa con los inmuebles, pero el mercado de cripto es emocional. El token GIV10, que se negociaba en un exchange descentralizado, cayó un 12% en valor de mercado. Sin que el valor real de los edificios hubiera cambiado ni un céntimo.
Los inversores minoristas empezaron a quejarse. ¿Cómo es posible que un activo respaldado por ladrillos baje cuando los ladrillos valen lo mismo? Para más información sobre cómo gestionar la volatilidad en la tokenización de activos, puedes visitar nuestro sitio web y consultar nuestros servicios de gestoría de criptomonedas.
Un edificio tasado en 5 millones puede tener un token cuyo precio fluctúe un 10% en un día si solo se negocian 50.000 euros en volumen diario. No es el activo. Es el mercado del token.
Las complicaciones que no viste venir
El problema fiscal fue otro frente abierto. Cada vez que un inversor vendía un token a otro inversor, se generaba una permuta o venta de criptoactivos. Eso es un hecho imponible. En España, las ganancias patrimoniales tributan en la base del ahorro: 19% hasta 6.000€, 21% hasta 50.000€, 23% hasta 200.000€. Los inversores tenían que declarar cada operación. Para más información sobre la declaración de la renta y el modelo 721, puedes visitar nuestro sitio web y consultar nuestros servicios de declaración de renta.
Muchos no lo sabían. Y luego está el Modelo 721. Si algún inversor tenía en su wallet tokens de GIV10 valorados en más de 50.000€ a 31 de diciembre, y el exchange custodio estaba fuera de España, tenía que presentarlo. El plazo era hasta el 31 de marzo. Nadie se acordó hasta febrero.
No hubo sanciones, pero Hacienda envió cartas a varios inversores pidiendo aclaraciones.
¿Mereció la pena?
Para GreenInvest, sí. Consiguieron liquidez sin diluir el control de su cartera. Pudieron cerrar la compra del nuevo desarrollo. Y el token sigue generando rendimientos por alquileres que se reparten trimestralmente.
Para los inversores, depende. Los que entraron sabiendo que esto era un activo de largo plazo, contentos. Los que esperaban liquidez inmediata y cero volatilidad, fastidiados.
Para Carlos, fue un máster express en regulación de valores, blockchain y psicología de inversores.
Tokenizar un activo real no es magia. Resuelve un problema de liquidez y fraccionamiento, pero crea otros: regulatorios, fiscales, de mercado secundario. No lo hagas sin tener claro el mapa completo.
Mi opinión personal: la tokenización de activos reales es una de las innovaciones más útiles que ha traído blockchain. No para el day trading de meme coins, sino para resolver problemas reales de financiación. Pero el marco regulatorio y fiscal en España aún está en pañales. No esperes que sea un camino recto.
¿El mayor error que veo? Gente que tokeniza su casa pensando que es gratis y rápido. Luego llega la CNMV, luego la AEAT, luego los inversores cabreados. Y el proceso legal te cuesta más que una hipoteca tradicional.
Haz tokenización. Pero hazla bien. Para más información sobre cómo tokenizar activos de manera segura y eficiente, puedes visitar nuestro sitio web y consultar nuestros servicios de asesoría fiscal y gestoría de criptomonedas.



